La mayoría del greenwashing no es mentira deliberada: es marketing bienintencionado escrito sin conocer las reglas. Estos son los 7 errores que ISO 14021 y el Green Claims Code señalan una y otra vez — y cómo corregir cada uno.
"Ecológico", "verde", "natural", "sostenible", "amigable con el planeta". Sin especificación, no significan nada verificable — y son el primer objetivo de cualquier inspección.
"100%", "totalmente", "cero impacto". Los absolutos exigen evidencia de todo el ciclo de vida — algo casi imposible de sostener. Todo producto tiene algún impacto.
"Más verde", "mejor para el medio ambiente", "menor huella". ¿Comparado con qué? Sin referencia explícita, la comparación es inverificable.
El beneficio aplica a una parte (el envase, un ingrediente, una etapa) pero el mensaje sugiere que aplica a todo el producto. ISO 14021 exige declarar el alcance exacto.
Presumir de no contener algo que ese producto nunca contendría, o de cumplir algo que la ley ya obliga. El ejemplo clásico de las guías: papel anunciado "sin madera tropical" — que no se usa para hacer papel.
Es de los claims más sancionados en Europa: neutralidad basada en compensaciones sin transparencia de alcance, metodología ni calidad de los créditos.
Logos "eco" de diseño propio que imitan certificaciones. Las ecoetiquetas con valor son las tipo I (ISO 14024), certificadas por tercero independiente: EU Ecolabel, Nordic Swan, Ángel Azul, FSC, PEFC.